Conocí el libro “La arquitectura de la felicidad”, de Alain de Botton, en los estantes del Fnac hace tiempo. Ni recordaba al autor, ni su aspecto de libro “pasado” con tapa blanda y su imagen de portada post-vanguardia francesa, me inquietaron lo suficiente para comprarlo. Aquel día seguro que me llevé algún Taschen o Actar más visual y colorido.
Desde aquel momento el libro me aparece de tanto en tanto (sin pasarnos pues ya lo hemos definido como libro y se aleja de las revistas gráficas encuadernadas). Aconsejado en alguna revista de lectura, reseñado en blogs personales, en algunas páginas web de tendencias, así hasta una noche en que mi hijo llegó de su escuela de Diseño (Grado según Bolonia) con el libro bajo el brazo. Esto es una expresión coloquial, libro o pan, no importa. El texto llegó en un pendrive y punto. Sin comentarios. Qué forma más cruel de destrozar un texto. Quien escaneó el libro, ni sabía que objeto manipulaba ni como se empleaba y seguro que pensó que aquello era un artefacto peligroso. Entonces, lo lanzaría a cierta distancia al escáner e invocaría las palabras mágicas ¡Print! ¡Scan! a ritmo de pantallazo de luz. Un desastre que me implicó retirar cualquier intención de lectura.
Hoy ha tenido lugar otra de esas coincidencias con el libro. Del último nivel de un estante, donde incluyo los libros de autoayuda, Marina y Punsent. Buscando otro que no viene al caso, entreveo un lomo con el título de “Ansiedad por el status” de, como no puede ser de otra forma, Alain de Botton. Vaya con Alain Botton (le quito el “de” por la confianza que ya tengo) si no lo recordaba. Ni tampoco terminé su libro para que mentir. Bueno pues, tal cantidad de casualidad no sólo ha requerido una investigación en la web, sino que además empiezo el libro ahora mismo. Bueno, intento leer en el ipad aquello que expliqué antes.
De la web: Creo que Botton está entre un documental de la 2 y el artículo del semanal de mi periódico. Me gusta esa filosofía de la vida cotidiana y esa búsqueda continuada de la felicidad. Mi investigación en la red la he rematado escuchando un video en TED Talks (traducción al español) que ahora os adjunto para que conozcáis al autor.
Del libro: Me cuesta creer que un tipo como “el Botton” del video, expresivo, rápido y locuaz, me transmita esa sensación agradable en la lectura, esas ganas de releer algún párrafo, que hace tiempo que no tengo. Sin pensar mucho, recuerdo la lectura de “Arrugas” de Paco Roca en un bar de Velluters, y hace poco, escuchar Miles Davis en mi Spotify. Pues eso. Que lo leais. Me está gustando.
Pero ahora, entre la web y su libro de arquitectura, me ha aparecido otra coincidencia con el autor. El año pasado leía en algún blog de arquitectura, la existencia de una especie de Fundación-sin-animo-de-lucro, entre snob y pija, llamada “Living Architecture” que “permite a la gente experimentar lo que es vivir, comer y dormir en un espacio diseñado por un estudio de arquitectura sobresaliente de Europa”, como ejemplo MRVDV, Peter Zumthor, …con precios aproximados de 25 € persona por noche. Pues bien, esta asociación está creada por Alain de Botton (mantengamos distancias ahora) y para poder optar a esta suerte de existencia de dioses apta para mortales un finde, se requiere la previa inscripción en la web de la empresa de mediación cultural “Theresa Simon & Partners Ltd” para su elección posterior. Pues ahora mismo me inscribo, aunque vista la relación de sus clientes, creo que no tengo muchas oportunidades, y me conformaré con leer este verano a Zabalbeascoa bajo un membrillo. Además no importa que me rechacen. Estoy inmunizado a estas expectativas, pues hace tiempo, leí parte del libro de un tal “Botton” criticando la “ansiedad por el status”…. pero debía de tratarse de otro autor.
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